abril 2, 2018

La propaganda comunista ya tiene una maquinaria global

Un gigante asiático resultado de la fusión de tres grandes medios Sigue leyendo

CHINA

El presidente Xi Jinping, en una pantalla en Shanghai.

A las autoridades del Partido Comunista chino (PCCh) ya no les vale con que su mensaje les llegue sólo a los de casa. Por eso, siguiendo la estela de la veterana Voice of America estadounidense o la RT rusa, Pekín ha decidido que ya es momento de crear una nueva -y gigante- emisora que le garantice que su voz se escuche fuerte y clara en todos los continentes, un medio llamado a ser una de las mayores plataformas de propaganda del mundo.De acuerdo con los planes hechos públicos este miércoles, Voice of China -que es como se conocerá internacionalmente- nacerá de la fusión de China Central Television (CCTV), China Radio International (CRI) y China National Radio (CNR). Su objetivo declarado, “propagar las teorías, instrucciones, principios y políticas del Partido”, “fortalecer y mejorar la opinión pública” y “contar buenas historias de China”, según recogía un comunicado emitido por la agencia estatal Xinhua.El nuevo ente, que empleará a unas 14.000 personas y estará bajo el control directo del departamento de propaganda del PCCh, ve la luz en un momento en el que los mandamases comunistas se enfrentan a crecientes desafíos para controlar sus mensajes en la era de Internet y las redes sociales.Dentro de sus fronteras, el PCCh tiene a los medios bien amarrados. Aunque la constitución del país garantiza la libertad de expresión, se basa en la premisa de que esa libertad “no viole las leyes, cause desórdenes sociales o dañe los intereses del país u otros”. En la práctica, eso se traduce en que los medios están sujetos a la voluntad del Estado (o lo que es lo mismo, del Partido) en diversos grados, sobre todo los de titularidad pública. Ya lo dijo el presidente chino en una visita a sus sedes hace dos años: “Los medios estatales son el principal frente de propaganda para el Partido y el gobierno. Deben amar al Partido, protegerlo y alinearse estrechamente con el liderazgo del Partido en pensamiento, política y obra”. De puertas afuera, Pekín empezó a prestar más atención a su imagen exterior a partir de las Olimpiadas de 2008. Durante la última década, el país ha invertido miles de millones de yuanes en proyectos de asistencia económica -caso de su ambiciosa Nueva Ruta de la Seda- y en expandir su presencia mediática globalmente. En 2012, CCTV abrió oficina en Washington (EEUU) y Nairobi (Kenia) en un intento por competir con otros medios internacionales como BBC o CNN, y actualmente retransmite desde más de 70 países, mientras que CRI transmite en 65 lenguas a través de centros afiliados repartidos por todo el mundo.Estas medidas han estado acompañadas por otras iniciaitivas de “poder blando” como la apertura de decenas de centros culturales en universidades extranjeras para promover la lengua china (los Institutos Confucio) o la concesión de subvenciones a los think tank extranjeros. Aun así, sus esfuerzos no siempre se han visto recompensados, y un estudio de Pew Research Center de 2017 revelaba que en países como Japón, Alemania o Italia, la visión que sigue prevaleciendo sobre China es negativa. El nacimiento de Voice of China forma parte de la extensa reforma gubernamental auspiciada por el presidente Xi durante la última Asamblea Nacional Popular recientemente clausurada, una cita que le sirvió para ratificarse como el líder chino más poderoso desde los tiempos de Mao Zedong y para lograr incrementar el control del Partido sobre todos los ámbitos, desde los servicios financieros a las manufacturas pasando por el entretenimiento.

  • Texto: ISMAEL ARANA (EL MUNDO)
  • Foto: REUTERS
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