abril 22, 2019

Twitter ensaya una función de censura “transparente”

La red social permitirá al autor de un mensaje eliminar del hilo respuestas que considere inapropiadas Sigue leyendo

Twitter experimentará a partir de junio una nueva función que permitirá ocultar respuestas a mensajes que se consideren inapropiadas. Hasta ahora, la red social permitía silenciar a un usuario, bloquearlo o borrar su mensaje. La nueva opción solo enviará la respuesta que se crea inadecuada a un cajón virtual, que se podrá consultar, pero exigirá un recorrido más complejo. Es una forma de censura ejercida por el autor del mensaje, pero transparente al seguir siendo visible.

Una portavoz de la compañía se ha referido a la nueva función más como “moderación” que como censura, pese a que este término se refiere en un sentido amplio a la supresión de material de comunicación que puede ser considerado ofensivo, dañino, inconveniente o innecesario. La compañía prefiere destacar las posibilidades que aporta la nueva función para evitar respuestas inapropiadas y la opción de ver qué criterio se ha utilizado para ocultarlas, lo que permitirá observar si esa acción ha sido con carácter arbtrario para mostrar solo ideas acordes a la expresada por el autor.

La nueva función ha sido anunciada oficialmente por Donald Hicks, vicepresidente de la compañía, y David Gasca, director de producto. “Pensamos en las conversaciones como un ecosistema con diferentes grupos: el autor [del mensaje], quienes responden, la audiencia y la plataforma. Intentamos equilibrar la experiencia a través de los cuatro grupos y exploramos la forma de ajustarla sin sobrecorregir”, explica la directiva de la compañía Michelle Yasmeen Haq en una línea de Twitter abierta para explicar el proyecto.

“Algunos usuarios intentan mantener una conversación de manera saludable bloqueando, silenciando o denunciando, pero estas herramientas no siempre solucionan el problema. El bloqueo solo afecta a la experiencia de quien lo activa y la denuncia solo funciona con el contenido que viola la política de Twitter”, admite la también responsable de salud en la red social.

Con la nueva función, la respuesta no desaparece del todo sino que serán visibles a través de otra opción que se incorporará al menu. El objetivo es ayudar al autor del mensaje original a filtrar respuestas ofensivas o irrelevantes para la conversación, que mantendrá aquellas que sean significativas o adecuadas. “A menudo nos acusan de dar a los trolls [personas que publican mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema] demasiada libertad”, justifica Haq.

El problema con esta opción es si permite, por ejemplo, que la cuenta de un partido político oculte aquellos mensajes discrepantes con sus postulados. Esta es la razón por la que se permitirá que sean consultados, pero no directamente en el hilo abierto.

“Para evitar el uso indebido”, las respuestas ocultas quedarán marcadas en rojo y serán almacenadas en un espacio accesible a través del icono Tuits Ocultos, al que tendrán que llegar los usuarios que quieran leerlos.

“Pensamos que la transparencia con las respuestas ocultas permitirá a la comunidad darse de cuenta de cuándo se usa esta función para censurar contenidos con los que no están de acuerdo”, afirma Haq

En el anuncio de la fecha de pruebas, Hicks y Gasca hacen un balance del trabajo realizado en Twitter para eliminar abusos, spam y otras actuaciones contrarias a la conversación pública. En este sentido, los dos directivos afirman haber eliminado en lo que va de año el 38% del contenido abusivo y haber suprimido 100.000 cuentas sospechosas, un 45% más que en el mismo periodo de 2018.

  • Texto: RAÚL LIMÓN (EL PAÍS)
  • Foto:
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